28/I/2026: Em 25 minutos de carro (até de bicicleta, se me apetecer), poderia ir até território português exercer o meu direito de voto para as presentes presidenciais. Também o faria de bom grado por correio, porém, para as eleições em questão, tal não é possível para quem reside no estrangeiro. Portanto, tenho de fazer quase 240 quilómetros (480 km, se contar a volta) para ir até Sevilha depositar presencialmente na urna o meu voto. Adoro Sevilha, tem essa cor especial, mas por acaso não me dá jeito ir lá a correr só para votar e gastar mais um depósito de combustível, apesar de poupar ao levar uma sandocha de casa. Longe ou perto, os que estamos fora de Portugal (ou o levamos nas veias e no coração) temos de aceder aos nossos direitos de cidadania da forma mais lógica e pragmática possível. Isso, mais do que um simples direito democrático, é um sinal claro de que cuidamos da democracia. Espero que António José Seguro, que me parece um tipo sensato e a quem desejo ver como próximo Presidente da República, saiba promover a reflexão e o debate para que quem vive fora não seja obrigado a fazer mais sacrifícios do que os estritamente necessários para continuar a contribuir para Portugal.
28/I/2026: En 25 minutos en coche (incluso en bicicleta, si me apetece), podría ir hasta territorio portugués a ejercer mi derecho de voto en las presentes elecciones presidenciales. También lo haría de buen grado por correo, pero para estas elecciones en concreto no es posible para quienes residen en el extranjero. Por lo tanto, tengo que hacer casi 240 kilómetros (480 km, si cuento la vuelta) para ir hasta Sevilla a depositar presencialmente mi voto en la urna. Me encanta Sevilla, tiene ese color especial, pero lo cierto es que no me viene bien ir allí deprisa y corriendo solo para votar y gastar otro depósito de combustible, a pesar de ahorrar llevando un bocadillo de casa. Lejos o cerca, quienes estamos fuera de Portugal (o lo llevamos en las venas o en el corazón) tenemos que poder acceder a nuestros derechos de ciudadanía de la forma más lógica y pragmática posible. Eso, más que un simple derecho democrático, es una señal clara de que cuidamos la democracia. Espero que António José Seguro, que me parece una persona sensata y a quien deseo ver como próximo presidente de la República, sepa promover la reflexión y el debate para que quienes viven fuera no se vean obligados a hacer más sacrificios de los estrictamente necesarios para seguir contribuyendo a Portugal.
Sem comentários:
Enviar um comentário