A Nicola saúda as comunidades portuguesas ao longo desse mundo fora adocicando a saudade no seu café… Sem dúvida um sabor de Portugal e uma simpática maneira de fazer publicidade. Não é a “mística do instante” dos pacotes de açúcar da Delta mas faz boa companhia.
quarta-feira, dezembro 10, 2014
sexta-feira, dezembro 05, 2014
Universalizar o cante (Janita Salomé)
“ «Embriagai-vos! De vinho, de
poesia ou de virtude, à vossa escolha. Mas embriagai-vos!» Será que o cante
alentejano inspirou Charles Baudelaire neste fervor poético? Se não vejamos (ou
bebamos) o vinho vivo da amizade, solidariedade, comunhão de vozes e espíritos
ou a poesia e virtuosismo do cante, condimentos essenciais presentes na
majestade, solenidade e densidades geradas quando as vozes e o seu soar e
sentir mais profundo se abraçam.”
Janita Salomé
quinta-feira, dezembro 04, 2014
O outono de uma infância em ruínas
O outono de uma infância em ruínas
Não alberga espontaneamente gargalhadas de criança.
Espera o pôr-do-sol que se derruba em silêncio…
Não alberga espontaneamente gargalhadas de criança.
Espera o pôr-do-sol que se derruba em silêncio…
quinta-feira, novembro 27, 2014
Vou-me embora p’ra Lisboa
Vou-me embora p’ra Lisboa
(Cancioneiro Popular Alentejano
- Grupo de Cantares de Évora)
Alentejo terra do pão
Onde eu tenho a residência
Acabou-se a azeitona
Meu trabalho fez ausência
Vou-me embora p’ra Lisboa
Porque a vida cá é má
À procura de coisa boa
Procuro não encontro cá
Quando eu entrei no comboio
Que assoprava pela linha
Às vezes penso comigo, e digo
Não sei que sorte é a minha
Quando eu cheguei ao Barreiro
Montei-me no barco que passa o Tejo
Chora por mim, que eu choro por ti
Já deixei o Alentejo
Chora por mim, que eu choro por ti
Já deixei o AlentejoSomos Cante (Somos Património Imaterial da Humanidade)
Somos Cante
(Ao Alentejo, ao seu
Cante, à minha gente)
"Somos sangue.
Somos
terra.
Somos
quente suor.
Somos um rosto de frente.
O sangue torna-se terra,
O suor absorve o lenço
A cara dá-se pelos avós
E a voz torna-se cante.
Eu que nasci no Alentejo
Serei chão
Quando a seca me chegar às veias.
A alma
Essa, pelas veredas,
Além, à sombra,
Caminhará de braço dado
E passo lento,
Sincopado pelo coração
Que nos late à capela.
Comunga-se com água a ferver
Coentros, poejos e alho
E esperamos que o paraíso tenha taberna".
sábado, novembro 22, 2014
TRANSCRIPCIÓN DE LA PRESENTACIÓN DE LA TRADUCCIÓN DE ANTONIO SÁEZ DELGADO DEL “LIBRO DEL DESASOSIEGO” DE FERNANDO PESSOA
Librería Colón (Badajoz) a 21 de noviembre de
2014
«Quisiera empezar esta presentación hablando
sobre el autor del “Libro del Desasosiego”, Fernando Pessoa. Hablar de Pessoa
es como hablar de un “baúl” vivo, desordenadamente brillante en su descomunal
obra, publicada o inédita, que me deslumbra por su misantropía como también por
su fuerte personalidad poliédrica y filosófica.
La fascinación por su obra ya es muy antigua,
desde los tiempos de mi juventud, de mis clases de lengua portuguesa en el
instituto en que me di cuenta que Pessoa no inventaba personajes, él criaba
escritores y poetas completos, siendo esta una manera, como el propio afirmaba,
“de sentir el mundo de manera más completa”.
Tuvo una vida discreta como ciudadano, pero
para la historia de la literatura se desdobló en varios heterónimos (según el
editor del actual “Libro del Desasosiego”, Jerónimo Pizarro, 136) que lo
ascendieron al panteón de los más brillantes e importantes del modernismo del
siglo XX y de toda la literatura mundial.
Su juventud en Sudáfrica, su pasado
anglófono, su bilingüismo (evidente en heterónimos de lengua inglesa como
Alexander Search) o incluso multilingüismo (pues parece que Pessoa se atrevía
también a escribir en francés), marcan una transición en el paradigma cultural
y literario portugués tan cercano al canon de las letras francófonas y lo abre al universo literario de
Shakespeare.
Hablar de sus más importantes heterónimos
como el anti-metafísico Alberto Caeiro (que preconizaba que “pensar es estar
enfermo de los ojos”), el latinista Ricardo Reis o ingeniero decadente Álvaro
de Campos, es ver universos literarios en la figura de Pessoa.
La filosofía epicureísta del maestro Caeiro,
soportada por la perfección moral e intelectual de Reis, es un contrapunto al
decadentismo de Campos, tan visible en el poema “Opiário” dedicado al poeta
portugués Mário de Sá Carneiro, del cual os leo la estrofa que podía
perfectamente pertenecer a Bernardo Soares, a quién Pessoa adjudicó parte de su
“Libro del Desasosiego”:
“Por eso yo tomo opio. Es un remedio
Soy un convaleciente del Momento.
Vivo en la planta baja del pensamiento
Y ver pasar la vida me hace tedio”.
Como sabemos, Bernardo Soares es, dentro de
la ficción del libro que hoy presentamos, un simple ayudante de guarda libros
en la ciudad de Lisboa, pero Pessoa lo define como una personalidad no distinta
de la suya, “pero una simple mutilación de ella”. Se trataría del propio Pessoa
restando el raciocinio y afectividad.
Introducido el poeta nos vamos al “Libro del
desasosiego”. Para mí, (y creo que para los que son sensibles a estos temas de
la literatura y de la poética) a nivel intelectual hay un antes y un después de
haber leído el “Libro del Desasosiego”.
Se trata de una obra maestra póstuma, guardada
en un sobre lleno de cientos de fragmentos que oscilan entre el diario íntimo,
la prosa poética y la narrativa, textos estos que nadie sabrá si Pessoa tenía o
no ganas de organizar. Este sobre ocultó durante 47 años el “Libro del
Desasosiego”, curiosamente los mismos años que vivió Pessoa.
Este libro, que cuenta ya con innumerables
versiones en portugués, y con cuatro traducciones en español es la prueba
evidente que una prosaica cirrosis no impide un genio de la literatura de
seguir creando. Como dice mi amigo Antonio, efectivamente Pessoa “es el único
escritor muerto que publica más que escritores vivos; un milagro, un emblema de
la modernidad”.
Esta nueva edición, de Jerónimo Pizarro, reconocido
estudioso pessoano, vuelve al sobre, a la fuente de textos, creando un nuevo
corpus y una nueva organización de la obra. Pizarro entra de esta manera en la
historia del “Libro del desasosiego” que es también la historia de sus
versiones y ediciones.
Pizarro se aleja de versiones anteriores al
establecer una datación posible o aproximada de todos los fragmentos que
constituyen su edición. Con un corpus de 445 fragmentos (número bastante
inferior al encontrado en otras versiones), se incide en una lectura histórica
con una supuesta evolución cronológica donde encontramos la progresión de sus
dos semiheterónimos: el tantas veces olvidado Vicente Guedes y Bernardo Soares
que es una apropiación tardía de la biografía de Guedes.
Tenemos entonces dos heterónimos y una obra
más corta, dividida en dos fases de escritura;
la centrada entre 1913 y 1920 de Guedes y una
segunda, entre 1929 y 1934 protagonizada por Soares.
Partimos de una lectura más clara, más
simbolista decadente, asociada a la figura de Vicente Guedes, y llegamos a una
segunda parte, a un Bernardo Soares más sobrio, perplejo ante la condición
humana, una personificación del tedio y la inacción, siendo, al mismo tiempo,
un retrato de la ciudad de Lisboa. Pessoa y Lisboa son una rima perfecta, pero
al contrario de Pizarro no creo que Pessoa sea Lisboa, puesto que el genio
supera la capital.
Tuve la suerte de cruzarme con varias de las
ediciones anteriores, sentí sus estados de alma, sus fragmentos indecisos,
intenté ver sus enfoques y recorridos en todas las direcciones, y me alegro
mucho que ahora Antonio Sáez, con esta traducción, sea también parte de la
historia “desassossegada” de este libro.
Ahora me toca hablar de Antonio Sáez. Esta
es, sin duda, la tarea más difícil porque Pessoa no fue maestro mío y Antonio
lo fue y sigue siendo.
Ahora sería el momento en que yo alabaría su brillante
currículum docente, sus artículos, su trabajo de traducción o su obra como
poeta y escritor reconocida por el prestigioso premio Eduardo Lourenço. Creo
que no hace falta. Todos los que estamos aquí conocemos la obra de Antonio o si
no, disculpadme amigos, lo tenéis en internet.
Prefiero volver atrás en el tiempo, hace 15
años, cuando conocí a Antonio, todavía con pelo y un poquito más gordito. En la
Universidad de Évora, cuyo escudo preconiza el “honesto estudio”, tuve muchos
profesores pero pocos maestros. No es por estar aquí hoy que puedo afirmar que
Antonio fue uno de ellos. Preguntad a la mayoría de los alumnos de mi
promoción.
En sus clases Antonio me dio más que Español
I y II o Literatura Comparada. Yo, como estantería bastante vacía que era
entonces, empecé a llenarme con sus sugerencias de libros y letras que hoy
tengo tatuadas más allá de la epidermis. Pero también me presentó a Pepa y a su
novio marino, personajes famosos de sus dictados inventados sobre la marcha.
Antonio me dio más que El Quijote de
Cervantes. Me montó en el Seat 600 del Monseñor Quijote que me llevó,
junto al alcalde Sancho, por esos campos de la Mancha (con unas paraditas para
comer un trocito de queso manchego y una copita de Rioja).
Antonio, sin darse cuenta, me dijo que
Machado también se crió en un patio como yo.
Antonio me dio “Instantes” de generosidad,
como el que me está dando ahora al invitarme como amigo a presentar su
traducción, “Instantes” que me acompañan en una fotocopia cutre (como todas las
fotocopias que nos daba, sí, Antonio no es perfecto) de un poema de Jorge Luis
Borges, que al final todavía no sé si es verdaderamente suyo…
Me gustaría terminar como empieza ese
supuesto poema de Borges:
“Si pudiera vivir nuevamente mi vida
En la próxima trataría de volver a ser alumno
de Antonio”.».
segunda-feira, novembro 17, 2014
sábado, novembro 08, 2014
Catão (Eugénio Lisboa)
CATÃO
A pátria é triste. Sofro. Estou calmo.
Único honesto, entre deshonestos, clarividente,
entre os cegos, a indignação há muito acalmo.
Estou só. Sofro quando alguém sente.
A honestidade – que solidão! A coragem cansa.
Em breve, cadáver que a outros mortos fala,
penso em Atenas, plena de alegria mansa,
e no coração afogo palavras que o pudor cala.
Estou cansado de prever o negro acontecer.
Algo nasce. Algo morre. Com quem perde, estou.
Honestidade é pátria de quem outra não sabe ter.
Ao abismo das causas perdidas, quieto, vou.
Melhor do que ocupar-me da minha pobre vida,
agora que os pássaros a cantar começam,
na espada pego, com mão há pouco ferida
– o vento rasgo. Percebo que meus pés tropeçam.
Eugénio Lisboa
Lourenço Marques, 7.2.75
quinta-feira, novembro 06, 2014
Retrato
Hay un refrán portugués que dice: "mejor parecer que ser". En este retracto parece que me tomo bastante en serio, algo que intento no hacer, excepto con las cosas que me enamoran y con las cuales me comprometo.
Y eso lo consiguió mi amigo Jose Manuel Méndez Sierra con su mirada y "click" artístico oportuno.
Ahora ya puedo figurar en la contraportada de algún libro o revista con pinta de qué puedo decir o escribir algo con interés...
A él (y a su esposa Ino) un fuerte abrazo y muchas gracias ("o meu muito obrigado!").
P.D. José, esperemos que puedas fotografiar esta cara dentro de veinte o treinta años arrugada por las risas que nos producen nuestras conversaciones de sofá (patrocinadas por un café cuyo nombre no quiero acordarme).
quarta-feira, outubro 29, 2014
O calão das trincheiras
Por estes e outros motivos é que sou um defensor acérrimo do calão e do seu estudo histórico e linguístico (e o vou dizendo quer para manter a sua história ou libertar a frustração do meu espírito).
Eu, cuja pinta de “bife” não delata as minhas origens, finalmente entendo de onde vem este termo (nada a ver com o mundo dos talhos e magarefes) e outros que são uma constante no léxico português e com os quais podemos honrar os nossos avós (os meus bisavôs Leopoldo e Umbelino) que combateram na 1ª Guerra Mundial. Recordemos também que os que de lá vieram, meio loucos, “esgazeados” como ficaram baptizados, vítimas de gazes (como o mostarda), com a sua miséria pessoal enriqueceram o vocabulário e o imaginário cultural do povo português.
No centenário da 1ª Guerra Mundial, “Guerra de França” como dizia a sabedoria empírica, alheia a terminologias históricas, da minha avó Helena, continuar a entender o seu calão é uma boa homenagem aos que por lá andaram, “tugas”, “camones” ou “boches”.
segunda-feira, outubro 27, 2014
De pé, amparado pela parede do tempo (Diário)
De pé, amparado pela parede do tempo, contemplo uma nova vida se forma no ventre da Elsa, da minha mulher. De pé, fascinado pela magia dum monitor.
Já criámos vida ao aceitarmo-nos como homem e mulher, reafirmámos a vida com o nascimento do Santiago e hoje contempla-se, nesta janela, não sei se de sistema operativo Windows, uma nova existência, de género provável masculino, de traço recente, a lápis, pouco apertado, provisório, no bloco de notas das nossas vidas.
Se se afirmar, contornar a caneta, a tinta permanente, chamar-se-á Xavier e não sabemos se chegará ao extremo oriente mas já atracou e evangelizou os nossos corações.
A escravidão do tempo revela-se na matéria perene dos nossos corpos. De isso não tenho dúvidas. Liberta apenas está, dos grilhões, quando explode com energia infantil, na recusa, não dominada pela gramática adulta, desarrumada, despenteada, mesmo com bronquite e a antibiótico, como as gracinhas do meu filho, alheio a tudo o que escrevo.
Pode ser que herde da infância a ternura e de poeta alguma loucura, que seja a sua carta de alforria à escravidão da matéria e do tempo. Que leia, talvez isto, que a alma pode ser tão perene quanto o corpo se não a cuidamos.
Este é o nosso tempo. Este é o nosso momento, esteja eu aqui a escrever, tu na cama a saltares, ou a mamã a carregar no ventre o que se vê numa janelinha dum monitor, que já é, mas ninguém sabe o que será.
"A Mística do Momento" num café.
O João Afonso, na letra do seu "Cheiro a café", canta "o sentido que eu tive da vida num café", o que poder-se-ia perfeitamente adaptar a esta "Mística do Momento" que tive numa bica, na companhia de José Tolentino Mendonça. "Não desistas da luz" e "agradece a dança luminosa do mundo ao teu redor" foram doces saquinhos de verdade para os meus sentidos, tal como a obra, neles citada, que agora dorme na minha cabeceira à espera de, logo à noite, ser acordada.
domingo, outubro 26, 2014
Para o Pessoa
«Quando contemplo o
firmamento, obra das tuas mãos, a lua e as estrelas que fixaste lá, que é o
homem – pergunto – para que dele Te lembres? Que é o filho do homem, para que
Te ocupes dele?»
(Sl. 8, 4-5)
Para o Pessoa
Poeta versava com peta.
Misturou sinto com absinto
A estalar corações de vidro pintados,
Embriagado de si mesmo, como uma pedra, livre do monte,
No pára-brisas de um Chevrolet pela
serra de volta à aldeia urbanizada pela sua infância.
Escreve de pé a razão que não sei
Que não soube e não souberam.
Digna do desassossego
Ao qual não me nego
Quer na estante, quer no instante.
Como Pessoa.
Mas não sou Pessoa
De encostar-se, de pé, à cómoda insónia.
Tenho o medo sonâmbulo de desfalecer no peso apoiado,
Que caia no chão, nas balelas,
E se abram as gavetas para as quais escrevo.
Soa-me a Pessoa
(a Fernando,
Pelo ir pela vida rimando,
Postando
Moderna filosofia de rede social).
Citando se vai andando
Pela literatura da amargura,
De avatares heterónimos,
Imbróglios
Dessa treta que é
Caso particular de binómio de
Pessoa humana.
domingo, outubro 19, 2014
sábado, outubro 04, 2014
A minha manhã mais matinal (António Lobo Antunes)
"Assim a minha mãe: morreu à clara luz do dia e foi sepultada à clara luz do dia. Afastei-me um pouco porque sentia a terra das pás a cair-me no corpo".
António Lobo Antunes in "Visão" (2/10/2014)
segunda-feira, setembro 22, 2014
Uma fotografia de Piergiorgio Branzi.
domingo, setembro 21, 2014
Somos Cante
Somos sangue.
Somos terra.
Somos quente suor.
Somos um rosto de frente.
O sangue torna-se terra,
O suor absorve o lenço
A cara dá-se pelos avós
E a voz torna-se cante.
Eu que nasci no Alentejo
Serei chão
Quando a seca me chegar às veias.
A alma
Essa, pelas veredas,
Além, à sombra,
Caminhará de braço dado
E passo lento,
Sincopado pelo coração
Que nos late à capela.
Comunga-se com água a ferver
Coentros, poejos e alho
E esperamos que o paraíso tenha taberna.
quinta-feira, setembro 18, 2014
Uma fotografia de Ricardo Silva Cordeiro
quinta-feira, setembro 11, 2014
PAÍS DE AZULEJOS PARTIDOS - Mário Dionísio
País de azulejos partidos
de erva trepando entre paredes em ruína
País entregue à sua sina
sem olhos e sem ouvidos
de erva trepando entre paredes em ruína
País entregue à sua sina
sem olhos e sem ouvidos
País voraz ruminando o almoço
rindo ou chorando incapaz de sorrir
País de corpo aberto a quem está a seguir
País do rastejar entre a pele e o osso
rindo ou chorando incapaz de sorrir
País de corpo aberto a quem está a seguir
País do rastejar entre a pele e o osso
Pulinhos para trás e para a frente
de polegar na cava do colete
foguetes procissões uns copos de palhete
país da pequenez de si mesma contente
de polegar na cava do colete
foguetes procissões uns copos de palhete
país da pequenez de si mesma contente
País indiferente aos que dão por ele a vida
País herói se não há perigo em sê-lo
País de velhos do Restelo
dado à mão-baixa perto e consentida
País herói se não há perigo em sê-lo
País de velhos do Restelo
dado à mão-baixa perto e consentida
País que tudo quer e nada quer tudo suporta
País do faz como vires fazer
País do quero lá saber
do quem vier depois que feche a porta
País do faz como vires fazer
País do quero lá saber
do quem vier depois que feche a porta
Mário Dionísio,"Terceira Idade",1982
(1916-1993)
(1916-1993)
domingo, agosto 31, 2014
O Consentimento do Ódio (Texto)
Com a mente
aturdida, mas passo-a-passo com o mestre sincronizado, um discípulo assume a
sua confusão.
- Mas,
Mestre está a dizer-me que soltar o nosso ódio resulta benéfico?
Ao qual, o
mesmo respondeu, da forma como estavam habituados a reflectir através do
diálogo, com outra interrogação.
- Pensa
bem, jovem amigo, não é positivo odiar a iniquidade, a discriminação, o egocentrismo,
a altivez e todas essas particularidades que desfiguram o nosso coração?
Continuaram
a caminhar lado a lado, à sombra rasgada pelos raios matinais de sol, e chegam
a uma pequena clareira no bosque de bambu que com eles madrugava. O mestre
contemplou o jovem rosto. Suavemente com uma mão de realidade, mas sem frenesi
de verdade, apoiou-a absoluta e sem peso no ombro esquerdo do dilecto jovem.
- Na
natureza existe, exibe-nos constantemente a sua total repulsa para manter o seu
equilíbrio, para melhorar-se, para desenvolver-se uma e outra vez. Nós somos
natureza, mas ao assumirmos diversos tipos de rejeição, acedemos à nossa
humanidade. Negar o ódio, sim, é negativo. Nega-se assim o que a natureza
partilha livremente connosco. Florescer de cabeça erguida, como agora aqui
estamos, iguais ante o mesmo sol.
Ultimate Fighting Toys
Um combate épico no “Ultimate Fighting Toys”! Dois
brinquedos da feira da ladra digladiaram-se na arena da Foz do Arelho para ver
quem é que vinha dentro ou fora da mochila do Santiago. Apesar da armadura
espacial do Batman, e do "Batman Punch" o Nick Fury levou-o ao tapete
com um “flying juji gatame”! "Tap out"! Marvel:1 DC:0.Haverá “rematch”?
Terá de ser no inverno…
quinta-feira, agosto 28, 2014
"Corpo" - Valério Licínio (Joaquim Pessoa)
Tenho a certeza que Joaquim Pessoa não tem o seu merecido lugar na lírica portuguesa do final do século XX e, mesmo, na viragem para o século XXI. O motivo, o porquê, dessa ausência de reconhecimento dever-se-á, seguramente, a posturas políticas e sociais assumidas pelo poeta que, como é apanágio do “mainstream” de cabeças pensantes e dominantes, subjugam e promovem o “espectro cultural” de qualquer país.
Creio que ainda está no activo, mas perdi contacto com as suas últimas obras. Talvez o peso do apelido Pessoa (penso que em homenagem ao polifacetado mestre Fernando) não ajude para o marketing da “coisa”, mas fazendo minhas as suas palavras «julgo que a poesia tem, também, a obrigação de palpar o mundo, de estar atenta aos sintomas e ajudar ao diagnóstico.»
Há quase 20 anos descobri o que significava “apócrifo” graças a uma antologia sua. “Os Herdeiros do Vento”. À parte de manuais escolares, ou leituras obrigatórias, tenho quase a certeza que foi o primeiro livro de poesia que comprei na vida e na já extinta livraria do centro comercial Eborim, numa dessas minhas peregrinações habituais antes de ir ver algum filme aos, também já extintos, cinemas Alfas Duplex de Évora.
Desse livro guardo e destaco um poema apócrifo de Valério Licínio intitulado “Corpo”. Lio-o tantas vezes nestas duas décadas que pouco falta para o saber de cor. Assim é a memória afectiva, selectiva por bem-estar, faz-nos sentir que há coisas que parecem que foram feitas, escritas, sentidas, exactamente para nós. Porque não ser feliz nesta ilusão?
Apropriar-se do imaterial, para consumo próprio, não aflige o artista, não abusa dos direitos de autor, não é mercantilismo de propriedade intelectual. É, em “stricto sensu”, identificação. Não há nenhum autor que não o almeje, com maior ou menor veemência, por vezes mesmo eclipsada por desprendimento, que quem o lê, aceita a sua partilha, reconheça a sua composição ou, se é caso disso, se reconheça nela.
Agora revisito-a aqui. Originalmente esta antologia foi dedicada a ilustres amigos do autor como Isabel da Nóbrega, José Saramago, Pedro Tamen e Carlos Pinto Coelho. Como me apropriei deste poema, porque não dedicar-vos?
Aquele abraço.
quarta-feira, agosto 13, 2014
O que pode voltar a dar entusiasmo e confiança
Há uns quantos dias encontrei
esta citação num livro que lhe recomendo vivamente, “Verbo, Deus como
Interrogação na Poesia Portuguesa”, de selecção e prefácio do grande Tolentino
Mendoça e do Pedro Mexia, e apontei-a logo pelo interesse que me despertou.
Dizer que nutria simpatia pelo
autor enquanto figura que ocupa o lugar de Pedro na terra estava a mentir com
todos os dentes que tenho na boca, mas no que respeita ao seu fascínio pela
experiência do belo, quase ascética, contemplativa, já não posso dizer o mesmo.
Partilho-a aqui consigo, Tio
Paulo, porque penso que poderá ser do seu interesse também.
No outro dia, numa mensagem ao
meu grande amigo Jorge Neto, lembrei-me de uns versos do Vitorino Nemésio, que
não sou capaz de reproduzir “ipsis verbis”, que enunciam que “já não somos
homens de Deus, mas continuamos meninos de Deus”…
“O que pode voltar a dar
entusiasmo e confiança, o que pode encorajar o ânimo humano a reencontrar o
caminho, a elevar o olhar para o horizonte, a sonhar uma vida digna da sua
vocação, a não ser a beleza? Vós bem sabeis, queridos artistas, que a experiência
do belo […] não é algo acessório ou secundário na busca do sentido e da felicidade,
porque esta experiência não afasta da realidade, mas, ao contrário, leva a um
confronto cerrado com a vida.”
Joseph Aloisius
Ratzinger/ Bento XVI
terça-feira, agosto 12, 2014
O Clube dos Radialistas Aposentados
| Em direto com o 1º Ministro, depois de sermos louvados pelo Presidente da República. |
O primeiro gravador de k7s que
tive na vida foi uma herança partilhada com a minha irmã. Era um daqueles metálicos
com um deck e uma coluna plana, de som mais que Mono e sem perspectivas de Stereo.
Fora uma transição das mãos do meu pai (que o comprara com restos do soldo do ultramar)
para as minhas e as da minha irmã Ana. Aí ouvíamos as nossas k7s, algumas
originais como a do Cat Stevens ou dos Beatles (o álbum “Sgt. Pepper's Lonely
Hearts Club Band”!), gravávamos outras à beirinha da rádio (de indicador e
médio ágeis para carregar no play e rec simultâneos), sempre desejando que o
locutor não falasse e interrompesse a melodia para dizer “Rádio Jovem” em
noventa e qualquer coisa FM.
As rádios locais, algumas
piratas, eram o mais global que aquela juventude tinha na época e a rádio da
minha terra era um espectáculo! Era bem jovem para aquela cidade branca que
pouco mais oferecia a quem lá vivia, o que talvez fosse muito… Se estivéssemos numa
de fraternidade, direccionavam-se as antenas para Espanha e gravavam-se os
programas dos “40 Principales” o que nos abria as portas para algo mais que os “La
Frontera”.
Lá para os idos de 1988, depois
de termos visto, num VHS do videoclube, o “Bom Dia Vietnam”, com um então
desconhecido Robin Williams para nós, a minha irmã e eu desgravámos umas
quantas k7s BASF que o meu pai lá tinha e emulávamos a voz do original locutor
do filme no velho e roufenho gravador: “BOOOMMM DIA ÉVORAAAAA!!!”.
A programação era variadíssima,
desde anúncios escatológicos com caca de cão nos “perdidos&achados” (o que confirma
a tese do Gato Fedorendo que uma piada com cocó faz sempre rir e que aquelas
duas crianças já então o subscreviam), atuações, ao vivo e em directo da minha
irmã, de temas atualizados do Paco Bandeira (“sou contrabandista de drogas bem
fortes, heroína, cocaína”…), anedotas à velhos dos Marretas, e, obviamente, a
não nos faltar no catolicismo de bairro operário, as orações ao anjinho da
guarda, de inspiração, quiçá, no terço hertziano em directo de Fátima da RR,
com a supervisão, sempre cristã, da minha mãe (tipo Vítor Melícias ou o do apresentador
do “70x7” cujo o nome não me lembro e não me apeteceu ir confirmar à net).
As k7s eram giras. Os nossos
programas nem tanto. Eram às cores. Amarelas, laranjas, roxas até. Com a
modernidade a caminhar para o Stereo e Dolby Surround perdeu-se o encanto
colorido pelo preto e branco e, na melhor das hipóteses, lá se encontrava uma
transparente a verem-se as bobines, sempre prontas a serem rebobinadas por uma
Bic ou Molín sempre à mão.
A ironia de uma tarde a vermos o
filme do Robin Williams, ou de esta tarde em que a sua morte me fez rebobinar a
minha vida, encontra-se num espólio radiofónico perdido de uma infância feliz,
numa irmã ex-locutora de rádio (que o continuará a ser por vocação) e num gajo
que se continua a rir com uma piada que meta caca à mistura e sabe que nunca
chegará aos calcanhares de um professor como o John Keating.
segunda-feira, agosto 11, 2014
A morte nunca está oculta se se está atento à vida.
A morte nunca está oculta se se está atento à vida.
Querer e assumir o final foi-nos negado
Pelo pecado cometido pela religião
Ao criar deuses à semelhança do homem,
Com necessidade de adoração,
De culto inculto e verdades absolutas
Às quais não se exige fundamentação.
Sem fome corpórea, com nutrida reflexão
Se aborda a morte em tertúlia ou meditação.
É necessidade aguçada para papilas gustativas
De um espirito a salivar.
Buscando um manancial infinito
Para matar a sede, salgada, que gera a morte.
Deus nunca está oculto se se assume a dúvida que existe.
Desejar conhecer o além incerto é-nos recordado
constantemente
Por o ruído incómodo de um coração que late.
Disseca-se, certamente, a incerteza que se teve em vida
com a morte.
E, a verdade, de contas ao fim, não é coisa que se
partilhe.
O canto, homérico e sentido.
O canto pode não ser livre da história, dos grilhões de um presente determinado, delimitado por conjecturas ou presunções ideológicas, mas esse tempo afectará o modo do poeta, será a centelha da liberdade real, pois a liberdade não tem estética…
quarta-feira, julho 23, 2014
terça-feira, julho 22, 2014
Assim fico eu sem ti... (Diários)
Durante muitos anos, parte do meu dia-a-dia tinha de se viver longe da Elsa. Hoje não é assim. Os expressos fizeram parte da nossa vida, os seus assentos duros e de cabeceiras brancas, renováveis viagem a viagem, acomodaram a tristeza da despedida mas também a alegria de voltar a quem se partiu.
Há algo nesta fotografia, é difícil de explicar agora reencontrada oito anos depois, que quis que a voltasse a contemplar. Não é um prenúncio de voltar à estrada, da qual me perece que nunca deixaremos, mas o confirmar que é a ela que volvidos estes anos quero continuar a voltar...
A pé, de carro, na rede de expressos...
...
Esta foto, de um polémico grafitti Lisboeta, tem 5 anos e foi obturada à saída de um qualquer metro que apanhei. Hoje encontro-a no baú digital tristemente atual. Será que não aprendemos mesmo nada com a história?
quinta-feira, julho 17, 2014
quarta-feira, julho 16, 2014
Word Written World
Se não há espaço evidente,
folhas em branco, passagens por inventar, espera, olha em teu redor, entende as
limitações das tuas intenções e o passado que levas às costas.
Se não se chega lá com um
banco, não tenhas medo de subir a um escadote. Lá de cima vê-se algo mais que a
altura administrativa que tens no teu bilhete de identidade.
Continuas a ser tu, baixo se é
o caso, mas uns degraus a ver o mundo mais alto.
Pêndulo de Foucault (Deutsches Museum)
Um pêndulo de Foucault... sem o Umberto Eco. "A originalidade do pêndulo reside no fato de ter liberdade de oscilação em qualquer direção, ou seja, o plano pendular não é fixo". Passar-se-á o mesmo com o ser humano? A terra girará em seu torno?Não me parece mas quer-me parecer.
segunda-feira, julho 07, 2014
A curiosidade não matou o gato.
A curiosidade não matou o gato.
Isso é uma falsidade feita naturalmente facto
Para que ratos não se misturem contranatura com gatos.
Frase feita farsa
De labor forçado, fechado em cobaia de laboratório,
Ou de holocausto cinza de crematório.
Ou de bibliotecas ateadas pelo fervor inquisitório
Da ideologia dominante do dia.
Curiosidade não mata. Iniquidade sim.
E há labirintos, arames farpados, electrificados,
Que contêm a miséria roedora apenas nos esgotos.
Mas há ironia na fértil demografia andrajosa que rebenta
em contenda
Musculada em carne de canhão de ratazana africana ou da
China, pelos vistos, comunista.
[Manipula-se o rato na alcatifa em forma maçã de Wall
Street
O gato persa de traje europeu, deslembrando o seu perfil egípcio
Ao usar nó inglês no pescoço da gravata].
Alcantarilhas à pinha,
A rebentarem de curiosidade enfática e de condição
estática…
“Como é que será ascender a gato?”
A inconveniência chega à costa a bordo de improvisados destroços
do asseio felino
Boiando à deriva da vontade de provar queijo manchego, do
Loire, ou apenas pão e não
Sobras feita caridade descartada, vomitada em pêlos farta
Pelo gato de morte certa pela oportunidade da curiosidade…
À rataria resta restos e gritaria.
Emigraria com papéis verdes se pudesse
Para onde de curiosidade se morresse.
Ou, já que se é manipulado, que seja em tapete vermelho
deslizando
Modernidade de braço dado com um bom teclado.
À falta de indiscreta sorte,
Morre-se de fome e de E-605 forte.terça-feira, julho 01, 2014
“O Culto do Chá” de Wenceslau de Moraes
“O Culto do Chá” de Wenceslau de
Moraes é um pequeno grande livro que se recomenda pelo aroma, pela leveza da
infusão e pelo “vago discorrer da alma sonhadora…”
“Mais do que isto: a alma das
coisas, o que de inexplicável e de subtil parece emanar de um conjunto qualquer
onde os olhos poisem – tranquilidade das sombras, arrogância de um tronco,
ternura das relvas… - devia ressaltar sugestivamente do jardinzinho japonês,
imprimir-lhe um carácter, uma filosofia, acordando na mentalidade dos
visitantes um sentimento de paz, de triunfo, de saudade… “. in p.33, “O Culto do Chá”, Wenceslau de
Moraes (1905).
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