Mostrar mensagens com a etiqueta Shibumi. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Shibumi. Mostrar todas as mensagens

domingo, março 15, 2026

"El Zen y montar en bicicleta" - Luis Leal (in "Shibumi"

Aquí tenéis esta crónica-ensayo ("El Zen y montar en bicicleta"), que ya existía en portugués y que ahora se comparte en español gracias a las páginas de la revista Shibumi, bajo la excelsa dirección de Pedro Martín González y de Juanma Zarzo, responsable del tratamiento artístico de la misma.

Aqui têm esta crónica-ensaio ("O Zen e Andar de Bicicleta"), que já existia em português e que agora se partilha em espanhol graças às páginas da revista Shibumi, sob a excelsa direção de Pedro Martín González e de Juanma Zarzo, responsável pelo tratamento artístico da mesma.






sábado, janeiro 03, 2026

2/I/2026

2/I/2026: Ray Bradbury disertó (maravillosamente) sobre “El Zen y el arte de escribir” y yo, inspirado en su título, vuelvo a divagar, ahora en español, sobre la filosofía Zen y otra filosofía que aprecio igualmente: montar en bicicleta. Qué buena manera de empezar este año de 2026. Estas reflexiones, después de publicadas en “Mais Alentejo”, encuentran su lugar en “Shibumi”, una revista digital dedicada a la tradición, la cultura y la filosofía japonesas, donde el Zen, las artes marciales y la mirada pausada al mundo siguen teniendo espacio. Si os reconocéis en este espíritu, estáis invitados a sumaros como lectores y suscriptores en https://www.revistashibumi.com/. 

2/I/2026: Ray Bradbury dissertou (maravilhosamente) sobre “O Zen e a Arte de Escrever” e eu, inspirado no seu título, volto a divagar, agora em espanhol, sobre a filosofia Zen e outra filosofia que aprecio igualmente: andar de bicicleta. Que bela forma de começar este ano de 2026. Estas reflexões, depois de publicadas na “Mais Alentejo”, encontram o seu lugar na “Shibumi”, uma revista digital dedicada à tradição, à cultura e à filosofia japonesas, onde o Zen, as artes marciais e o olhar pausado sobre o mundo continuam a ter espaço. Se se revêem neste espírito, estão convidados a juntar-se como leitores e subscritores em https://www.revistashibumi.com/.



segunda-feira, dezembro 29, 2025

"Cántico del Vacío y del Todo” - Enishi Yutui (in "Shibumi", nº60)

29/XII/2025:
2025 me permitió compartir el original en portugués de este “Cántico del Vacío y del Todo”, de Enishi Yutui, en la bellísima antología poética, organizada con esmero por Ruy Ventura, Cânticos do Cântico – 800 Anos do Cântico das Criaturas; y a mi estimado Pedro Martín también le pareció pertinente publicar su traducción al español en las páginas del número 60 de Shibumi. Me enorgullece mucho tener un rinconcito en ambas publicaciones, dirigidas por hombres cuyos valores estéticos y éticos son algo más que un refugio.

29/XII/2025:
2025 permitiu-me partilhar o original em português deste “Cántico del Vacío y del Todo”, de Enishi Yutui, na belíssima antologia poética, organizada com esmero por Ruy Ventura, Cânticos do Cântico – 800 Anos do Cântico das Criaturas; e ao meu caríssimo Pedro Martín pareceu-lhe igualmente pertinente publicar a sua tradução para espanhol nas páginas do número 60 da Shibumi. Muito me orgulha ter um cantinho em ambas publicações, dirigidas por homens cujos valores estéticos e éticos são algo mais do que um refúgio.





quinta-feira, abril 06, 2023

"Kazuo Dan: el poeta del país del sol naciente que se enamoró del sol poniente" - Luis Leal in "Shibumi", nº34, enero, 2023, pp. 38.43 (ilustración de David Carnerero)

"Kazuo Dan: el poeta del país del sol naciente que se enamoró del sol poniente" - Luis Leal I

"Kazuo Dan: el poeta del país del sol naciente que se enamoró del sol poniente" - Luis Leal II

"Kazuo Dan: el poeta del país del sol naciente que se enamoró del sol poniente" - Luis Leal III (ilustración de David Carnerero)






 


"Kazuo Dan: el poeta del país del sol naciente que se enamoró del sol poniente" - Luis Leal in "Shibumi", nº34, enero, 2023, pp. 38.43 (ilustración de David Carnerero)

Supongo que, para la mayoría de los que ven en Japón un destino casi idílico, no se concibe en sus habitantes la necesidad de alejarse de ese conjunto de islas que, hasta el siglo XIX, se encontraba prácticamente cerrado al resto del mundo. Yo era uno de esos, pues para mí la cultura japonesa, principalmente su filosofía y su literatura, siempre necesitó un “topos”, es decir, un lugar alejado en un Oriente extremo, quizás más una herencia de mitologías que propiamente una realidad. Desde Bashô hasta Mishima, con algún tiempo dedicado a Murakami y con bastante mangas por el medio, mis lecturas me acercaban a Japón y no lo contrario, un poco como mi patrimonio histórico portugués me llevó al otro lado del mundo en compañía de marineros, aventureros y de jesuitas. De marinero y de aventurero tengo muy poco, pero de jesuita tengo algo, basta escuchar los ecos de este orden religioso en mi formación humana y académica. Reconozco que, en plena madurez, es un privilegio poder decirlo o, en este caso, escribirlo. Sin embargo, y a pesar de mi niponofilia, fue en plena costa portuguesa, esa finisterra europea, de cara a oeste, que encontré un haiku de un autor japonés desconocido que me hizo contemplar una puesta de sol de manera muy auténtica:

Bello sol poniente
¡Ah pudiese yo ir a buscarte
Allá, al fin del mar!

Su nombre es Kazuo Dan y, en ese momento, descubrí que Portugal (y concretamente la bella localidad costera de Santa Cruz) tenía un poeta más. La vida misma es una casualidad y este tropezón con la forma breve japonesa, traducida a la lengua portuguesa, me hizo querer saber más sobre este poeta del país del sol naciente claramente fascinado por el sol poniente.
No he encontrado mucha información disponible, desafortunadamente, y tampoco podemos encontrar sus obras traducidas para el gran público, pero, según parece, tenemos algunos datos biográficos con alguna fiabilidad. Dan nació en la prefectura de Yamanashi, en 1912, en el seno de una familia originaria de Kyushu. Debido al trabajo de su padre, que constantemente cambiaba de residencia, Kazuo Dan se fue a vivir con sus abuelos en Yanagawa cuando tenía seis años. Sin embargo, pasados tres años y debido al divorcio de sus padres, se mudó a Ashikaga, en la prefectura de Tochigi, donde pasó los siguientes años llevando una vida solitaria, caminando por los campos y colinas de los alrededores, posiblemente, sintiendo ya la adolescente necesidad de alejarse de la insularidad de su paisaje y descubrir mundo.
Hizo sus estudios secundarios en la ciudad de Fukuoka y, en 1928, con solo 16 años comenzó a escribir y a publicar poemas, novelas y obras de teatro en la revista de su instituto, manteniendo activa su vida literaria incluso durante sus estudios universitarios en la Universidad Imperial de Tokio en la cual ingresó en 1932 y se licenció. Terminada la carrera y graduado en economía, Kazuo Dan se volcó en la escritura, dedicándose por completo a la literatura, incluso durante el fatídico período de la Segunda Guerra Mundial - en que desempeñó funciones de corresponsal de guerra en un periódico -, lo que no le impidió ganar el Premio Noma en 1944, un año antes del declive bélico y de la rendición incondicional de su país.
En los destrozos de la guerra, en un Japón imposibilitado de tener actividades literarias y con un mercado editorial en ruinas, Dan siguió escribiendo sin publicar, contrayendo matrimonio, en Yanagawa, con su esposa Yosoko. En 1950 se trasladaron a Tokio, donde el autor retomó su vida literaria y ganó el Premio Naoki, el galardón literario más prestigioso de Japón, nombrado así en honor al novelista Sanjugo Naoki (1891-1934) y que sigue vigente a día de hoy. Sabemos que, a lo largo de su carrera, Kazuo Dan escribió poesía y novelas, viajando extensamente por su país natal, pero también por Estados Unidos, Rusia, China, Australia, Nueva Zelanda y también por Europa donde estableció residencia en Portugal, en la costa oeste de Torres Vedras, en la ya mencionada localidad de Santa Cruz.
Quien conozca a este pequeño pueblo costero portugués seguro que sabe que se trata de un destino de poetas, un destino de viajeros y de gente anhelante como el maestro de la idea de enseñanza pública y universal en Portugal, João de Barros, o el poeta y filósofo Antero de Quental, cuyo libro de sonetos me imagino conocido de Kazuo Dan. ¿Qué pensaría el japonés del desespero insular de Antero, suicidándose en medio del Atlántico, en las Azores, delante del Convento de Esperanza? ¿Cómo entendería este nihilismo luso, que Unamuno tildó de “pueblo de suicidas”, en busca del palacio de la ventura? ¿Qué pensaría de este país periférico que necesitó, como él mismo, recorrer el mundo en busca de su identidad? Son preguntas que se me ocurren y que, posiblemente, en su momento pudiesen tener alguna respuesta, ya que Dan, entre 1971 y 1972, fue el paisaje humano más oriental que se contempló en Santa Cruz y, como lo atestigua el monumento dedicado al poeta, dejó “saudades” en muchos de los vecinos que con él vivieron el sol poniente portugués.
La vida y la fortuna también me llevaron a Santa Cruz. Me gusta pensar que fue una conspiración cósmica centrípeta, un vórtex de sensibilidades parecidas y compartidas por seres humanos con perspectivas similares, pero en tiempos diferentes. Siempre que la vida me lo permite también yo sigo volviendo a este pueblo atlántico y suelo cruzarme con la memoria de un japonés desconocido para la inmensa mayoría, posiblemente, incluso para los que residen (o veranean) en esa casa de la calle que ahora lleva su nombre: “Rua Professor Kazuo Dan, Nº 6”. 
Veo en Kazuo Dan un escritor con ganas de infinito y me gusta pensar que, después de su paso por Portugal, volvió al sol naciente japonés para retirarse y entregó su vida, a pesar del infortunio de un cáncer, a un final sereno, dictando su última novela “El hombre de las pasiones”, algo sustancialmente diferente del de “Silencio y oscuridad - ¡y nada más!” de Antero de Quental. Tenemos la información biográfica de que murió el 2 de enero de 1976 y que su tumba se encuentra en el templo budista de Fukugon-ji en Yanagawa, en la prefectura de Fukuoka. Intuyo que estará en un sitio privilegiado de luz solar, bien expuesto al sol naciente japonés, sin embargo, con posibilidad de verse alumbrado por ese bello sol poniente del cual también es parte, un poco más allá, al fin del mar portugués. 
"Kazuo Dan escribiendo en Santa Cruz", ilustración de David Carnerero



sábado, outubro 01, 2022

Pedro Martín entrevista a Luis Leal - "Una Consciencia poética del Budô", in "Shibumi", nº28, agosto, 2022, pp. 6-19 (arte fotográfico de Juanma Zarzo)

Este diálogo com o Pedro Martín na revista “Shibumi” nº28 já tem um par de meses, mas acho que não mudei muito... Apesar da entrevista estar subordinada à minha “consciência poética do Budo”, na essência a nossa conversa é sobre a vida. Se quiserem dialogar connosco dêem uma vista de olhos, será uma honra contar com a vossa companhia.

Este diálogo con Pedro Martín en la revista “Shibumi” nº28 tiene ya un par de meses, pero no creo que yo haya cambiado mucho... A pesar de que la entrevista versa sobre mi “conciencia poética del Budô”, en esencia, nuestra conversación es sobre la vida. Si queréis dialogar con nosotros, echadle un vistazo, será un honor contar con vuestra compañía.










quinta-feira, junho 03, 2021

En japonés, el concepto “Shibumi” destaca una simplicidad llena de matices, honesta y al mismo tiempo profunda, que nos hace detenernos ante algo gracias a la pureza que transmite.

En japonés, el concepto “Shibumi” destaca una simplicidad llena de matices, honesta y al mismo tiempo profunda, que nos hace detenernos ante algo gracias a la pureza que transmite. Por eso es el nombre más que adecuado para la publicación homónima, dirigida por Pedro Martín y por Juanma Zarzo, en la cual tengo el honor de colaborar a veces

Aquí tenéis mi colaboración en la edición de mayo, una adaptación del cuento “El Olmo del Cáucaso” de Ryuichiro Utsumi, bastante conocido en el ámbito del noveno arte a través de la perspectiva del inolvidable Jiro Taniguchi. 

Os animo a apoyar este proyecto y a suscribiros en https://revistashibumi.wixsite.com/website/suscripcion. Este mes tenéis una entrevista exclusiva a Tetsuji Nakamura Sensei sobre la transmisión del karate tradicional de Okinawa como bien cultural intangible.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Em japonês, o conceito “Shibumi” destaca uma simplicidade repleta de matizes, honesta e ao mesmo tempo profunda, que nos faz parar perante algo graças à pureza que transmite. Por isso é o nome mais do que adequado para a publicação homónima, dirigida por Pedro Martín e por Juanma Zarzo, na qual tenho a honra de, por vezes, colaborar.

Eis a minha colaboração na edição de maio, uma adaptação do conto “O Olmo do Cáucaso” de Ryuichiro Utsumi, bastante conhecido no âmbito da nona arte através da perspectiva do inesquecível Jiro Taniguchi.

Se possível, subscrevam-se a este projecto em https://revistashibumi.wixsite.com/website/suscripcion. Este mês têm disponível uma entrevista exclusiva a Tetsuji Nakamura Sensei sobre a transmissão do karaté tradicional de Okinawa como bem cultural imaterial.